Patronales de fiesta. Sin retenciones y con un dolar único a 14 y pico.

Hoy, ahora, en este momento. Hacen cola los camiones para liquidar rápidamente trigo y maíz acaparados por las cerealeras multinacionales. Esto definancia a las provincias, eleva los precios de los productos de la canasta familiar y aumenta el precio del combustibles.

En pocas palabras, una brutal transferencia de ingresos de los asalariados a los más ricos. El que quiera exportar va a exportar y que quiera importar va a importar sin pedir permiso– traducción –  golpe a las pequeñas y medianas empresas ligadas al mercado interno que deberán competir con economías que hoy no pueden vender en su mercado interno porque están en recesión y desempleo. Esto es, salario a la baja por devaluación y desempleo.

¡Felicidades para las multinacionales que podrán enviar sus ganancias en dólares a sus casas matrices!

“Qué lindo es dar buenas noticias”, dijeron alguna vez.