Guarda, que no nos aplaste el container

PRAT GAY DICE: SALARIO O EMPLEO.  INMEDIATAS REPERCUSIONES EN LAS FABRICAS.

 

Sin salarios, no hay empleos y sin empleos, no hay salarios. Un mercado interno chiquito, para que vivamos en estado de necesidad y urgencia. Divide y reinarás. Sobre ruinas, pero reinarás. La nueva redistribución de la riqueza ¡Guarda, que nos aplasta el conteiner!

Por Pipistrello y Pepe.

Días atrás un compañero integrante de una comisión interna de un gremio industrial nos escribía:

Desde el triunfo de la Alianza Cambiemos se viene dando lo que ahora se llama “sinceramiento de precios” (antiguamente llamado “inflación”), producto del “sinceramiento de la economía” (antiguamente llamado “devaluación de la moneda nacional”), del orden del 40%. Sabiendo esto de antemano, muchos empresarios se “cubrieron” comprando insumos o mercadería importados antes del 10 de diciembre, con dólares a valores anteriores a la devaluación, y los venden ahora a costo dólar pero a valores posteriores a ella.

Los trabajadores de muchas de estas empresas, conociendo esta situación porque vemos ingresar cantidades anormales de contenedores con mercadería importada, y viendo además cómo se licúa nuestro salario cada vez que vamos a comprar alimentos o artículos de primera necesidad, comenzamos a reclamar vía las comisiones internas y los gremios, una recomposición salarial acorde. La respuesta de los gremios fue variada pero en todos los casos “esquivando el bulto”.

El caso de los camioneros, los peajistas y algunos otros es emblemático: presentaron a sus representados y a la opinión pública en general acuerdos “de emergencia” consistentes en bonificaciones extraordinarias de fin de año que oscilan entre los $ 5.200 y los $14.000.

Curiosamente, estos gremios omitieron aclarar que esos acuerdos existían desde el mes de junio y fueron homologados por la anterior gestión del ministerio de trabajo, presentándolos ahora como logros obtenidos por la  buena voluntad del actual gobierno, misma que carecía (según ellos) el anterior.

En el caso de algunos gremios  industriales, la respuesta de la conducción sindical es que “hay que esperar y ver qué pasa“, en referencia tanto a los reclamos de sus bases por la suba de precios e ingreso de mercadería importada, como a la criminalización de la protesta obrera puesta de manifiesto con los trabajadores de Cresta Roja, salvajemente reprimidos solo por reclamar quincenas y aguinaldo adeudados, y avisando desde el gobierno nacional que se actuará del mismo modo en cada caso que se presente.

Ante la situación y la insistencia de muchos delegados de fábricas reclamando respuestas concretas, estos gremios recomendaron a las comisiones internas que encabecen ellas mismas los reclamos y medidas que consideren necesarios dentro de cada una de sus empresas, y el gremio, de considerarlo necesario, entrará a la negociación.

Dicho en criollo, arréglense como puedan y si por esas casualidades les sale bien, nos llaman para la foto.

 

Días después nos comentó:

“Se terminó la negociación… nos pasaron por arriba como alambre caído. Conseguimos $ 500 por mes hasta la próxima paritaria. Era eso o entrar en conflicto sin apoyo del sindicato. Directamente nos hablaron de 30% de despidos si no  acordábamos”. Por ahora tienen el compromiso de que no van a producirse despidos ni suspensiones. En estos días terminan de cobrar el aguinaldo.

Mientras tanto, en ciudad gótica, les recortaron servicios de la obra social, pero a la empresa le perdonan una deuda de con ella de siete años. Ya tienen problemas para atenderse en algunas clínicas del Gran Buenos Aires.

La inquietud de los compañeros crece cada día. Los compañeros de las comisiones internas hacen lo posible, con la amenaza de telegramas de despido en la sien y la presencia a desgano del gremio.

A las burocracias les alcanza con durar. Pero saben que el horno no esta para bollos. Su posterior intervención logró un bono de fin de año $1500. Fue un gran logro de los trabajadores que tienen nuevas contras todos los días. Se está negociando con otras fábricas de la zona.

Puteadas, presiones, compañeros con taquicardia y ataques de presión. A algunos compañeros les cuesta entender que no existe una salvación por empresa, que no depende de la habilidad negociadora de un delegado fabril del conurbano frente a la patronal de la empresa. En las asambleas se da esta discusión. Han logrado (por ahora) que los trabajadores compitamos con otros trabajadores. Hoy a los trabajadores estatales le pusieron el mote de ÑOQUI. Ya le están poniendo el cartelito de INEFICIENTE a los que trabajan en el sector privado.