UN VIAJE HACIA LAS UTOPIAS REVOLUCIONARIAS.-

CXXXXII.- CONVIVIR CON EL PELIGRO.-
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El secuestro y la desaparición de Roberto Sinigaglia y Mario Hernández nos ratificó que el Terrorismo de Estado estaba dispuesto a llevar la represión hasta las últimas consecuencias, para asegurarse que el miedo paralizase la resistencia a la imposición de un modelo económico ,diseñado por las clases dominantes.

Al día siguiente, de aquel negro 11 de mayo ,al enterarme de esta noticia, recordé el análisis que había hecho Roberto, en el almuerzo de ese día , sobre los alcances de la represión , que he mencionado en notas anteriores ;visión que le había hecho bajar la guardia.

El “operativo”, llevado a cabo por el Batallón 601 de Inteligencia del Ejército , se llevó a cabo en el Estudio que compartía con Carlos Medrano Pizarro ; ,un buen amigo de él, también oriundo de Santa Fe, que había sido Auditor del Ejército ,retirándose con el grado de Capitán.

La oficina estaba ubicada en un viejo edificio en la calle Lavalle –frente a Tribunales –y, evidentemente , contó con la “zona liberada “, asegurada por la Policía Federal ; para garantizarle a la “patota” que no tendría dificultades.-
Inmediatamente ,pensamos en organizar una campaña para lograr la aparición con vida de nuestros compañeros y le pedimos al equipo de prensa, que coordinaba Alba, que elaborara un cable para mandar a los contactos en el exterior.

Con el mismo fin me reuní con Medrano ,en un bar en las cercanías de Tribunales, consciente que era un riesgo ,pero mi relación con Roberto era muy fuerte ;nos habíamos conocido en 1958 en Santa Fe cuándo ingresaba en la Facultad de Derecho y luego compartimos la militancia en la organización de Alicia Eguren y John William Cooke.

En el encuentro me comentó , con muchísima angustia ,que invocando su condición de militar retirado le había pedido una entrevista al Secretario del General Carlos Guillermo Suarez Mason, el siniestro “Pajarito”; que era ,en ese momento, el Jefe del 1er. Cuerpo de Ejército.-
Este lo recibió y le dijo que no siguiera averiguando el destino de Roberto y que le aconsejaba que ,en 48 horas ,abandonara con su familia el país, sino quería seguir el camino de su socio.

Habiendo fracasado en su gestión y ante la posibilidad de que se cumpliera la amenaza había reservado pasajes para viajar, al día siguiente ,a Madrid con toda la familia.
En las citas permanentes que tenía con Oscar Alende y Raúl Alfonsín les informe de estos dos secuestros y ambos me manifestaron que era evidente que la Dictadura no daría un paso atrás y que la represión seguiría profundizándose.

En lo personal atravesábamos un momento difícil ya que estaba durmiendo en casa de compañeros ; en mi caso de militantes del PCML que eran muy solidarios .-
Ante este cuadro decidimos que nuestros hijos se fueran a Santa Fe, a vivir con los abuelos maternos ,y siguieran la escuela en esa ciudad ;que había sido testigo de nuestra militancia en los primeros años de la década del 60.

Era la primera vez que nos íbamos a separar de ellos , lo que nos generaba muchísimo dolor ;pero momentáneamente no teníamos otra salida .-
Al mismo tiempo ,con Balta ,comenzamos a organizar la salida del país de Martin Federico ,Teresita, su compañera ,y los hijos.-Estos estaban en una condición de vulnerabilidad que los podía hacer víctima de la represión.-
Simultáneamente, hicimos lo mismo con Gustavo y Liliana ,que tuvieron un extraordinario y valiente comportamiento en el equipo de Solidaridad que coordinaba Susana.

Haroldo, Roberto ,Mario y decenas de compañeros eran victimados por la Dictadura ,con el silencio y ocultamiento de los medios de comunicación, que se negaban a publicar los operativos de las “fueras de tareas” ; salvo que fueran autorizados por la Secretaria de Prensa de la Dictadura.-
Proseguimos con la acelerada construcción de un organismo de Derechos Humanos , que en el país y en el exterior , llevara adelante la denuncia por los crímenes de lesa humanidad cometidos a diario por el régimen castrense.

A esa tarea, en la que estábamos abocados junto con compañeros de Montoneros , de las organizaciones que conformaban el FAS y profesionales destacados en la defensa de los presos políticos, que ya he mencionado en notas anteriores ,se sumó el Partido Revolucionario de los Obreros Argentinos que cofundaran Haroldo Logiurato , Eduardo Luis Duhalde y Rubén Dri ; entre otros.

Al primero lo conocía desde los años 60, ya que era militante del APR y un reconocido dirigente sindical combativo ,con una sólida formación revolucionaria, por lo que se decidió que su compañera participara de los encuentros que llevábamos a cabo, para ajustar los detalles del lanzamiento de la C.A.D.H.U.

Los hacíamos, en general ,a la hora del almuerzo, en restaurantes previamente chequeados, ubicados en lugares no muy céntricos ,para evitar problemas ,e incluso ,por consejo de Enrique Raab , llevamos a cabo, algunos, en casas de familia que funcionaban como tales ;con clientelas exclusivas.

Con el compañero del PCML, elegimos una Cantina en la zona del Abasto que, en general, era el lugar en el que se encontraban al mediodía ejecutivos de empresas o empleados de las mismas o de los comercios cercanos.
Aquel día de mayo , en que se produjo este episodio que voy a narrar, hacía mucho frío, que preanunciaba un duro invierno.

Llegamos temprano y pedimos, para empezar, una sopa de verduras.-
Los horarios de los encuentros debían ser estrictamente respetados ya que era la garantía que la cita no estaba “cantada” por lo que nos llamó la atención la demora de los otros convocados.

Pensamos que algo debía haber pasado y nuestros presagios agoreros se confirmaron cuándo apareció en el salón ,Ariel ,un compañero uruguayo que era el responsable de la autodefensa en el Diario “El Mundo” e integraba el Partido para la Victoria del Pueblo en la nación hermana.-
No podía entender que hacía allí y lo comprendí todo cuándo al pasar al lado de nuestra mesa hizo como que se le caía una servilleta y me dijo ,por lo bajo :”rajen que la cita esta cantada” –

Sin demora nos levantamos y lo detuvimos al mozo cuando venía hacia la mesa con la sopa y le dijimos que teníamos un problema serio en la oficina porque aparentemente se había iniciado un incendio ,por lo que le pagamos el servicio ,sin consumirlo, y salimos del lugar , raudamente, tomando el primer colectivo que encontramos , que nos alejaba de la zona.-
Por los compañeros que habían montado una guardia alrededor del mismo, para evitar que cayéramos en manos del enemigo ,nos enteramos que pocos minutos después de nuestra salida la cantina fue literalmente “invadida” por decenas de efectivos uniformados y de civil de las llamadas fuerzas de seguridad que se trasladaban en los “Falcón de color verde ” y portaban armas de grueso calibre.

Haroldo y Eduardo Luis estaban en las inmediaciones y eran los que habían organizado la acción para evitar que fuéramos detenidos y no nos vieron salir ; por lo que imaginaron lo peor.
Al día siguiente tenía una cita ,previamente acordada, con ambos.-Llegaron pensando que podía estar en manos de los torturadores pero ,por si acaso, y extremando las medidas de seguridad, se aproximaron al lugar del encuentro.
Al verme me estrecharon en un fuerte abrazo y festejamos un día más de vida y de libertad.

Así convivíamos con el peligro y caminábamos a lo “John Wayne”, como decía un compañero Montonero ,porque “el miedo no es sonso” y forma parte de la naturaleza humana.

Ya entrado el mes de junio tuve una buena noticia ,en el medio de un escenario cada vez más complejo.

Osvaldo Acosta me manifestó que una amiga de él, que vivía en San Isidro y tenía una casa muy grande, cerca del viejo hospital de esa localidad de la zona norte, nos podía alquilar una habitación con baño ;ya que tenía serios problemas económicos y le vendría bien lo que le pagaríamos en concepto de renta.

Al mismo tiempo que vivíamos esta ,nuestra realidad, en el otro lado del océano ,en una ex colonia portuguesa, Mozambique , su pueblo protagonizaba un proceso revolucionario liderado por Samora Machel y por el Frente de Liberación.

Esta joven nación africana, a su vez, respaldaba la lucha armada que se libraba en Zimbabwe ; lo que la convertía en enemigos del régimen blanco genocida de Sudáfrica.

El apoyo solidario de Cuba y , de su dirigencia ,les permitió llevar adelante una campaña de alfabetización ; altamente exitosa.-
En este contexto, de avances y retrocesos. los pueblos escribían una nueva historia :la de los oprimidos.

¿Cómo era nuestro nuevo “ hogar”?

¿Qué pasó aquél 19 de julio de ese año de “noche y niebla “.?

Esto y otros temas abordaré en la próxima nota de esta saga,

Manuel Justo Gaggero *

*Abogado .-Ex Director del diario “El Mundo” y de las revistas “Nuevo Hombre” y “Diciembre 20”

01/09/2015