Juegos olímpicos Río de Janeiro 2016: decime que se siente.

puñp

Brasil decime que se siente, cantamos los hinchas argentinos desde hace ya algunos años, desde el mundial realizado en ese país en 2014 para ser más exactos, producto del folklore popular que luego se extendió hacia los Juegos Olímpicos Río de Janeiro 2016; chicanas entre argentinos y brasileños desde el primer minuto del evento deportivo mas grande del mundo, con color algunas veces pero que ya cansa, para algunos de nosotros al menos, y el cansancio tiene que ver con el desvío al cual nos fueron llevando a lo largo de nuestra corta y rica historia, donde vemos como enemigo acérrimo al vecino y observamos con una idolatría boba al que viene del norte, no nuestro norte continental, sino el norte ese hegemónico que quiere seguir comandando los destinos del universo, admiración que se palpa también hacia la Europa occidental. Mientras glorificamos ciegamente otros frentes, perdemos el foco de lo que pasa en este lado del mundo, hacia adentro y hacia fuera del país con los que deberían ser siempre nuestros verdaderos socios y amigos, o sea toda la región, desde lo más alto de México hasta el rincón más al sur de Argentina.

La Patria Grande a la que hicieron mención tantos patriotas pudo referirse en un primer momento a los territorios bajo dominio español por fuera de lo que era la colonia portuguesa, liberados estos espacios, ya a mediados del siglo XIX y principios del siglo XX hasta la actualidad, la idea de Patria Grande incluye el todo, con México, Centroamérica y el gigante brasileño.

A qué viene todo esto, usted se estará preguntando o quizás comienza a ver el hilo por el cual nos queremos conducir. Vayamos a las estadísticas que dejaron estos Juegos Olímpicos. El medallero final indica que Estados Unidos continúa con su supremacía ya que logró 46 medallas doradas y una suma total de 121 dejando en el segundo y tercer lugar a Gran Bretaña (27/67) y la República Popular China (26/70) respectivamente. Recién en el puesto número 13 aparece Brasil con 7 doradas y un total de 19 medallas, en Londres 2012 había quedado posicionado como vigésimo segundo. El resto de los países de la región en esta última competencia se sitúan de la siguiente manera: Jamaica en el puesto 16, Cuba 18, Colombia 23, Argentina 27, Bahamas 51, Puerto Rico 54, México 61, Venezuela 65 y cerrando este listado República Dominicana en el puesto 78 del medallero olímpico con una presea de bronce.

Prendemos la televisión, leemos los diarios, páginas web o escuchamos radios y el mensaje es el mismo, gran labor y supremacía de Estados Unidos que pasa por arriba al resto de los países. Voces que quieren inspirar la alegría chica, pequeña y esgrimen la buena (con falsa humildad) labor de uno u otro país de la región pero alegan que se nota la inmadurez o la falta de apoyo de los gobiernos abonan a la segmentación instalada desde hace tiempo, por ellos claro, los comunicadores que profesan un cipayismo fanático en detrimento de los proyectos populares y emancipadores. Para ser claros, o intentarlo al menos; nuestra región, nuestra Patria Grande ha logrado 26 doradas y un total de 62 medallas incluyendo las de plata y bronce, estos números finales nos ubicarían en el cuarto lugar a tan solo una medalla de Gran Bretaña. Usted podría decir tranquilamente que entonces dividamos el medallero por continentes, pero estaríamos cayendo en falsos conceptos; no hay antecedentes de reafirmación de una soberanía territorial continental, tal como una Patria Grande Europea, más bien todo lo contrario; como si la hubo y la hay en Latinoamérica, más con proyectos emancipadores que se fueron dando sobre todo en las últimas décadas con Presidentes como Chávez, Kirchner, Lula (hacedor de estos juegos) y tantos otros que se encargaron de fortalecer cada vez más a nuestras venas abiertas para así continuar peleando por hacer real ese sueño libertador.

Estos logros individuales, tranquilamente con el correr del tiempo podrían igualar y hasta superar al vecino pisoteador del norte; claro, ellos tienen un país que casi es un continente y luego con una política exterior salvaje y dominante lograron ser los amos del universo, abogando por sobre todas las cosas a la división de esta parte del mundo; que si caminara mas contundentemente a la consolidación regional otra historia estaríamos contando y podríamos estar cantando fuertemente con todo el folklore y la inventiva que nos suele caracterizar, Yanki decime que se siente; nosotros los que jamás seremos patio trasero de nadie.

Julián Cáceres.