“No te salves, el liberalismo político también nos destapa las patas”

Por el Negro Nelson

Grita!.. Brama!..  Y, Big bang, Big bang. La gran explosión!  Explota el cosmos, se fragmenta el espacio, se atropellan las moléculas, se ordenan, la masa cósmica empieza a generar tensiones, se enamoran electrones y prótones, se concilian y se ponen de acuerdo para provocar materialidad; Hawking dice que la explosión fue muy, muy fuerte…

La piedra grita, el hidrogeno se entrevera con el amigo oxígeno y paren agua; se mueve. Aparece el musgo, el sol, la ciano bacteria, la célula, el primer insecto; que nada y después recta a la superficie.

Pasan algunos millones de años y empieza a caminar para que no se lo coman; después de un tiempo prudencial logra subirse a un árbol.

El eslabón perdido en un momento baja del árbol y ya más erguida su columna, empieza a buscar el maldito fuego; se encuentra ahí con otros;  se ayudan a sobrevivir y de a poco generan comunicación para cazar,  abrigarse para no morir, procrear para no desaparecer y establecen pautas para no matarse entre sí.

Pasan algunos millones de años más y se hacen cazadores recolectores, ya con  muchas más pautas de convivencia, el vivir en comunidad los dispone a practicar el comunismo primitivo.

Luego llegó la concentración económica y territorial vía feudalismo, y como siempre que llovió paró.

También llego la búsqueda de libertades con la revolución de los Burgos y como no podía faltar en ningún proceso revolucionario empezaron las tensiones de clases y los oportunistas y las teorías,

marxPor lo que Hegel piensa en términos de liberalismo autoritario; principio monárquico (liberalismo pero controlado); Kant cómo buen profeta de su época concibe el contrato social como la condición que hace posible la instauración del derecho público, por el que quedan garantizados los derechos naturales. Admitiendo un sólo derecho natural: el de libertad, del que derivan todos los demás, los derechos civiles de igualdad y de autonomía. En cambió el señor Barbudo Alemán que viene a cambiar y a descubrir el robo al obrero de su trabajo y de su sangre por mano del capital, escribía sobre la plusvalía y creía que las libertades individuales estaban  atadas indisolublemente a la propiedad privada. Pero cómo existe un Carlitos Alemán, y como no podía faltar la contraparte; también, existió un Carlitos de “ellos”, Ingles,  no podía ser de otro lado, un tal Smith que viene a “complicare lo tutto”. Pero por suerte siempre sale el sol y aparece el tano Antonio proponiendo contra hegemonía.

Y así las cosas, más o menos, con la biblia al lado del calefón  o con el calefón al lado de la biblia. Intentamos hacer un raconto sintético del proceso de desarrollo del liberalismo desde la existencia de la especie, sin tampoco caer en reduccionismos, elemento central del problema del liberalismo.

De lo que si estamos completamente seguros es que primero fue el cosmos, la tierra, el hombre, luego lo colectivo y después las pautas, costumbres y deformaciones de su esencia en el proceso de estratificación social y también de acumulación.

Creemos entonces que luego a partir de algún proceso indebido de acumulación, de batallas intestinas entre pueblos por el poder, la disputa por territorialidad y por la riqueza ajena, es ahí donde nace lo que hoy comprendemos como liberalismo político; entendido cómo el reflejo de sociedades o procesos que orientan y comprenden la vida del ser y el triunfo en términos individuales ( ya no, como libertad individual para su desarrollo y felicidad dentro del contrato social Roussiano- Kantiano) donde comienza a primar fuertemente está mirada por sobre la salida colectiva.

El liberalismo se va adaptando a cada ámbito de la vida. A la economía, a la cultura, a la cosmogonía del hombre y su contexto y también en las relaciones políticas, produciendo prismas miopes y estravicos, por consiguiente alteraciones y deformaciones de la realidad.

Los que apostamos a sociedades un poco más justas e igualitarias, entendemos que en este enfoque de la vida y de las relaciones que propone el capital, es donde nace lo que damos por llamar liberalismo político.

Este se compone por ejemplo: por el silencio para pasarla bien, o la deformación de la realidad amoldada a su gusto, la adulación o obsecuencia para ganar lugares dentro de la orgánica que les permita ascender posiciones, y al ascender hacer abuso de autoridad con los demás vanagloriándose con el lugar de responsabilidad que le otorgó la organización, o  bien pasarla mejor en el marco de la crítica, sin reconocer errores y debilidades propias del sujeto perjudicando al conjunto, complotarse y operar contra otros para ocupar su lugar; usar el trabajo de los demás o descansar en él para no esforzarse, utilizar los recursos de la organización para su ascenso personal y para el disfrute y el enriquecimiento material, comunicarse u operar por radio pasillo y un sin número más de mezquindades y degradaciones de la ética.

Los partidos u organizaciones que vienen a romper con esa lógica planteada dentro de los marcos del capitalismo, intentan construir un nuevo tipo de orden y de relación de sus integrantes, combatiendo así todas estas desviaciones que produce el liberalismo político, aunque muchas terminen copiando el método que decían combatir. En donde también nacen de esas lógicas orgánicas, los traidores y esbirros que utiliza luego el enemigo para batallar contra los intereses del pueblo.

Ahora bien;  por momentos algunos intentamos forzar realidades e introducir en órganos que no conllevan ese espíritu de lo colectivo, que son de cuño liberal, formas donde se proponen diferentes ámbitos de reflexión, balance, crítica- autocritica, para la elaboración y mejoramiento de la idea, como así también de la cualificación del proceso colectivo; e intentamos adaptarlos a lo que nosotros creemos deberían direccionarse esos proceso. Y eso también es sumamente liberal, porque no hacemos más que ocultar la esencia del problema: Lo que está estructurado con una lógica liberal desde arriba, jamás podrá ser modificado desde abajo con una lógica de funcionamiento revolucionaria. Porque si tiene cola, maúlla y araña, es gato…

De ese error nos hacemos cargo.

enblancoAhora del 50% de los monotributistas y otro tanto de planta transitoria víctimas de la precarización del estado que estarían hoy por perder su trabajo, no podríamos hacernos cargo, ya que en su momento algunos advertimos que podría pasar y fuimos macarteados de troskos y de hacerle el juego a la derecha al pedir el pase a planta y  mayor seguridad para los trabajadores.  Paradojas de la historia,  hoy los mismos que hacían la caza de brujas de aquellos compañeros que se movieron buscando esa  reivindicación de seguridad laboral para el conjunto, hoy le estén reclamando la misma reivindicación que ninguneaban, a un gobierno ultra liberal.

O bien del 29% de pobres; que al reconocer hoy el 34, también habría por consiguiente que reconocer el número anterior a diciembre del 2015, de la medición obtenida por el santuario universitario.

Ni tampoco podríamos hacernos cargo de la corrupción, de la debilidad de los partidos con los trabajadores por fuera y mucho menos de la estrategia que nos conminó a este escenario desolador.

Aquellos que continúen con una mirada acrítica en el balance y sin modificaciones de los actores, ni tampoco del rumbo, creyendo que el pueblo tiene el gobierno que se merece o reclamándole niveles de conciencia en las próximas elecciones. También caen en reduccionismos, maniqueísmos y por consiguiente en un claro liberalismo político.

Como conclusión decimos que al igual que el posibilismo, el liberalismo nos tapa el pecho pero nos destapa las patas. Y parafraseando al gran poeta Oriental te pedimos que: No te salves ahora ni nunca, no te llenes de calma.

Pero si pese a todo no puedes evitarlo, y te salvas ahora y te llenas de calma.

Entonces, no te quedes conmigo.