Compartimos comunicado de la Corriente Nacional Martín Fierro: “Por qué adherimos a la movilización del movimiento obrero organizado”

Es cierto que es muy difícil acompañar una movilización que está siendo convocada por personajes que siempre jugaron desde el lugar de anti-pueblo y que defendieron sistemáticamente a quienes han esquilmado a los trabajadores y defendido a las patronales, a los que sólo les ocupa la cabeza la posibilidad de que sus empresas sigan produciendo dinero para ellos.

Pero también es verdad que los trabajadores y el pueblo necesitan confluir en propuestas que los unan como clase o sector. La única manera que esta parte del pueblo argentino tiene para lograrlo es con una unidad más amplia que la meramente ideológica o la adscripción partidaria o sectorial.

En los ‘90 no había referencia histórica respecto a los despidos masivos, por lo que el trabajador que quedaba laburando, se quedaba quieto. El razonamiento en ese entonces era individualista: “A mí no me va a tocar”. Y así fue hasta que a la mayoría de los trabajadores finalmente les tocó. Esa experiencia todavía está muy fresca en el inconsciente colectivo.

La movilización del próximo viernes se da por iniciativa de las bases y no por convicción de los dirigentes. Hoy los laburantes saben que si no se juntan para detener los despidos, mañana será el turno de los que aún tengan trabajo. Más allá de las consignas, el reclamo prioritario es uno solo: detener los despidos.

Durante mucho tiempo la oligarquía, el imperio, los grupos concentrados de poder, o como los queramos llamar, junto a sus lacayos, cipayos, empleados oportunistas, e incluso confundidos -que también los hay-, consiguieron evitar que los sectores populares y las organizaciones sociales pudiéramos expresar una posición común y hacer confluir los distintos intereses del campo popular, desde los sectores medios de la franja económica hacia abajo (donde se encuentra la mayoría de los habitantes de nuestra patria).

Podríamos, desde el lugar de Corriente Nacional Martin Fierro, tomar una posición de clase, en defensa de los más pobres y excluidos. Si así lo hiciéramos, estaríamos tomando la noble postura de estar del lado de los más necesitados. Pero sabemos que esa lucha no alcanza para avanzar en la resolución de los problemas del sector al que pertenecemos. El enemigo al que nos enfrentamos es mucho más grande.

Pues entonces sabemos, como lo supimos con los gobiernos de Perón y Evita, el de Néstor y los dos de Cristina, que de la única manera en la que podemos avanzar como pueblo, como sociedad y como nación, es en alianza con otros sectores políticos y sociales.

Es cierto que esos sectores políticos y sociales tienen los componentes que tienen y no los que nos gustarían. Las ideas de sus dirigentes y sus objetivos no siempre son confluentes con los nuestros. Pero también es cierto que la única manera de prosperar es a través de la unión. Quizá existan otras formas, pero lo cierto es que hasta ahora en la Argentina no hemos encontrado otra.

La acción unificada de las cinco centrales obreras no tiene una propuesta programática (o al menos aún no la tiene), salvo la que nos deja la pelota frente al arco el macrismo, anunciando que vetará una ley que tiene como finalidad frenar los despidos.

Buena parte de la dirigencia sindical que convoca a movilizar este viernes, ha jugado a favor de los intereses de los poderosos de nuestro país que se acoplaron para proponer la destrucción de lo conquistado en los últimos doce años y de todos los derechos adquiridos en favor de los que menos tienen, que son quienes producen la riqueza de la nación con el esfuerzo diario de su fuerza de trabajo.

Es centralmente por esto que movilizaremos el 29 de abril: para defender nuestros derechos y evitar que nuevamente nos metan en un mundo del cual en una buena parte ya salimos, en el que prolifera la desocupación y la falta de objetivos en la vida, un país en el que sólo tienen derecho los ricos y poderosos. Queremos seguir construyendo un país con mayor inclusión, con más y mejor trabajo; un país con más derechos, en los que los que producen las riquezas puedan discutir cómo se reparten y no en uno donde son unos pocos los que se reparten la torta y se llevan las ganancias al exterior.

 

Por esto es que movilizamos, porque pretendemos seguir construyendo una patria de iguales para todos y no para unos pocos.

MESA SINDICAL – CORRIENTE NACIONAL MARTÍN FIERRO.