Billetera mata galán

aprobación al gobierno nacional

Es notable como en tan corto tiempo de gestión empezó a caer la imagen de Mauricio Macri, ya que la promesa del “Cambio” llegó con alta inflación y caída del salario real. Los compañeros de la encuestadora “Dicen”nos facilitaron esta encuesta que con un título filoso y perspicaz refleja la punta del ovillo de lo que empezó a pasar: “Billetera mata galán”.

Pasados los 60 primeros días de gobierno, comienzan a verse las primeras oscilaciones y caídas en la aprobación de la gestión de gobierno. Tres elementos sobresalen en el análisis de esta situación:  Las perspectivas de un 2016 con alta inflación y caída del salario real parecen haber deteriorado significativamente las expectativas económicas optimistas con que Mauricio Macri inició su gestión. Así las cosas, una caída de 1 punto aproximadamente (en una escala de 1 a 9) en la evaluación ciudadana respecto al manejo de la inflación por parte del gobierno, a la política salarial y a las expectativas respecto a la economía del país de aquí a 1 año, parece tener un impacto casi directo con la caída en un 11% de la aprobación de gestión y 7% de crecimiento de la desaprobación. Esto es especialmente así en el conurbano bonaerense, no tanto en CABA, lo que parece retrotraer los apoyos al PRO a la situación previa al balotaje presidencial. En el aspecto político, los primeros 2 meses de gobierno macrista no parecen sufrir la misma evaluación que la economía. Con excepción de la mirada respecto a “la preocupación del gobierno por los problemas de la gente”, la opinión respecto a la capacidad de gestión, el respeto por las instituciones y la honestidad del gobierno, se mantienen con escasas variaciones, dentro del margen de error. Parece ser, entonces, que el gobierno muestra capacidad para sostener en la opinión púbica la visión oficial respecto a las principales medidas políticas (DNU para nombrar jueces supremos, intervención del AFSCA, despidos en el Estado, encarcelamiento de Milagro Sala), pero no para justificar las medidas económicas, de impacto en el bolsillo. Para decirlo de otro modo, la coyuntura del macrismo parece confirmar la frase “billetera mata galán”. La última cuestión que se plantea es qué canalización puede tener este descontento con las centrales obreras y la oposición dividas. Las desventuras del macrismo pueden transformarse en un aglutinante de la oposición o, de modo inverso, puede que el descontento económico no encuentre canalización política ante una oposición dispersa y con falta de iniciativa.

cae la aprobacion al gob nacional

Este descenso en la aprobación no ocurre del mismo modo en la ciudad de Buenos Aires que en los 24 partidos del conurbano bonaerense. Mientras que en la CABA la aprobación se sostiene apenas por debajo del 60% (Macri obtuvo 65% de los votos en el balotaje) y crece levemente la desaprobación, del 32% al 36%; en el conurbano la caída de la aprobación y el crecimiento de la desaprobación es mucho más abrupta. En efecto, la aprobación que en el GBA era del 51% al 29 de diciembre, se derrumbó al 37% para el 10 de febrero; y en consonancia, la desaprobación creció del 39% al 49%.

Es la economía Macri

Ahora bien, ¿por qué ocurre este descenso en la aprobación? ¿qué variables se le asocian?. Principalmente las económicas. El inicio del gobierno de Macri vino con fuertes expectativas económicas respecto al futuro, muchos de quienes lo apoyaron creyeron en que el nuevo gobierno traería mejoras económicas en un futuro cercano. Sin embargo, la preocupación por la aceleración inflacionaria y la caída del salario real parecen socavar esas expectativas y arrastrar los niveles de aprobación del gobierno nacional. Así las cosas, parece ser que la imagen del gobierno de Macri no lograría quedar blindada respecto a los cambios económicos o, para decirlo de otro modo, los niveles de aprobación de Macri serían elásticos a las expectativas económicas.

evaluación de variables económicas

La política no va tan mal

Los indicadores de confianza política de Macri son más estables que los económicos.

No toda la política desplegada por el gobierno nacional parece arrastrada en la caída. Los indicadores de confianza en el gobierno, como “capacidad de gestión”, “honestidad”, “respecto a las instituciones” y en menor medida “preocupación por la gente”, parecen soportar mejor la caída de expectativas económicas. En estos 2 primeros meses descendieron poco y nada.

la politica no va tan mal

Un análisis posible de esta situación es que la fortaleza comunicacional desplegada por el gobierno nacional en los primeros meses de gestión parece ser exitosa para apuntalar medidas políticas (DNU para designación de jueces de la corte, intervención de la AFSCA, despidos en el Estado, encarcelamiento a Milagro Sala, entre otras). Es posible que la política de comunicación gubernamental haya logrado difundir con éxito difundir, e incluso hacer prevalecer, la opinión oficial respecto de la coyuntura política (los despedidos eran ñoquis o “grasa”, el AFSCA estaba politizado, Milagro Sala está presa por delincuencia, el nombramiento de jueces supremos por DNU es constitucional, etc). Pero no parece ocurrir lo mismo con las medidas económicas, donde el bolsillo parece pesar más que las palabras. Billetera mata galán. Queda abierto el interrogante respecto a qué salida encontrará el descontento social en un contexto de centrales sindicales divididas y con una oposición política, el PJ-FpV, disminuida (por la división en diputados), en debate y falta de iniciativa política.

aprobación al gobierno nacional evaluacion de la situacion economica

expetativas a futuro

evolucion sobre principales temas económicos

salario e inflacion

Ficha técnica

Este informe surge de 3 encuestas realizadas entre el 28 de diciembre de 2015 y el 10 de febrero de 2016 en el área metropolitana de Buenos Aires (CABA y 24 partidos del conurbano bonaerense).

La recolección de datos se realizó telefónicamente con tecnología IVR (respuesta de voz interactiva) y utilizando preguntas pregrabadas que los entrevistados responden por medio del teclado.

La selección de hogares se realizó a partir de una muestra aleatoria de teléfonos fijos. Posteriormente, los resultados fueron ajustados por parámetros censales de municipio, sexo, edad, nivel educativo y voto en el balotaje.

La cantidad de casos efectivos considerados en el análisis fue en torno a los 1.000 casos (entre 990 y 1039). El margen de error estimado, bajo un nivel de confianza del 95,5 %, no supera el +/- 3%.